PubliSupe

Aconcagua

Lagos y Diques

Turismo Aventura

Turismo Holistico

Lugares Históricos

Arte & Artistas

Vinos y Bodegas

Olivicultura

Delicatessen

Comidas Típicas

Nieve y Ski

Sierras Puntanas

Flora y Fauna

Mapas
Estaciones de GNC
Via Aérea
Fiestas Regionales
Pasos a Chile
 
 
 

Personajes
Vairoletto El Futre El Lobizón de Junin
Vairoletto o Baioleto o Juancito Bairoletto, nació en Santa Fe en 1894. Sus padres inmigrantes italianos, se trasladaron más tarde a Italó, en el sur de Córdoba, donde falleció la madre. Años después la familia se radicó definitivamente en Eduardo Castex, en la entonces Gobernación de La Pampa.

Por "cuestiones de polleras", el 4 de noviembre de 1919, Juan tendría un fatal encuentro, en el que le dio muerte a un policía. El reloj, colgado en una de las paredes del boliche, quedó "clavado" de un balazo, a la una y media de la tarde. En su camino de prófugo saqueaba a los pudientes y buena parte de lo logrado lo repartía entre los pobres puesteros. Este accionar se difundió rápidamente entre la paisanada, lo que se tradujo en un apoyo popular incondicional. Donde él llegaba, siempre había un plato de comida; yerba, tabaco y buenos caballos.

Vairoleto adoptó a General Alvear como su lugar central de residenciar. Las planicies alvearenses lo vieron pasar en todas direcciones, por las distintas etapas de su vida: como asaltante, perseguido por la policía, agricultor, padre de familia y finalmente recibieron su cuerpo, el 14 de setiembre de 1941.
De las numerosas acciones, anécdotas y mitos extendidos en el sur mendocino, han sido rescatados sólo un puñado de ellos, el resto, está registrado en los recuerdos de aquellos que lo vieron, o en los que recibieron de sus mayores el legado de transmitir el mensaje.

En 1930, luego de una fugaz relación con el anarquismo, en la zona pampeana, retornó por General Alvear. En setiembre, Irigoyen había sido derrocado por Uriburu, Agustín P. Justo era el Jefe del Ejército, poco después sería presidente de la Argentina.

El General Justo recibió una denuncia anónima sobre "cosas" que pasaban en Alvear, una de ellas era que Vairoleto iba a asaltar el Banco de la Nación, en realidad se llevó sólo 5 gallinas y tres jamones, pero la policía y el ejército anduvo 70 leguas detrás de él, y fue a la cárcel una persona que lo había denunciado.

En 1931, lo perseguía la policía de La Pampa, caracterizados de gauchos, una mala palabra en aquellas épocas. Casi en el límite con Mendoza, el 30 de julio se separaron en dos grupos, para sorprender a los vándalos. La sorpresa fue para los policías. ¡Se "agarraron a tiros" entre ellos!!! ¡Un policía muerto por balas policiales!!!

Durante dos meses las fuerzas de La Pampa, San Luis y Mendoza, anduvieron tras los hombres de Vairoleto. Con un despliegue de tropas nunca visto en la región, hasta un avión fue solicitado por un comisario para perseguir a los fugitivos.

En el puesto El Martillo, cerca del Paso de los Gauchos, Juan estaba mateando con los hijos del puestero, cuando llegó la policía pampeana. Preguntaron por él, cómo la respuesta fue negativa continuaron la marcha, más tarde al darse cuenta del engaño, retornaron al puesto y lo apalearon tanto al dueño, que murió poco después.

A finales de agosto, se creó en Mendoza un cuerpo especial "La Policía Volante" con secciones en San Rafael y General Alvear, A finales de 1932 la Policía Volante de General Alvear detuvo a algunos integrantes de la banda de Vairoleto. Hasta el año 1937 se sucedieron algún tiroteo con la policía y varios asaltos .

Luego de una breve incursión por el norte del país, donde en sociedad con Mate Cocido, otro bandido rural que actuaba en los quebrachales chaqueños, relizaron algunas fechorías, retornó a General Alvear.

Aquí había conocido a una muchacha que llenaba su corazón. Decidido a cambiar de vida, la fue a buscar. Nuevamente sus amigos lo ayudaron, le consiguieron un techo, protegieron su "prenda", alguien le ofreció un pedazo de tierra en la Colonia San Pedro del Atuel y se "metió" a chacarero. En ese entonces, su nombre era Francisco Bravo, muy cerca del Atuel la tierra le daba sus productos y al hogar llegaron dos hijas.

Hasta que un día, se apareció un traidor, un ex compañero de andanzas, que cambió su libertad por encontrar a Vairoleto. Le avisó a la policía de La Pampa y el 14 de setiembre de 1941, rodeada la casa por sus perseguidores, él mismo decidió el final con un disparo en la cabeza.Volver.

El Gaucho Cubillos: Juan Francisco Cubillos fue un gaucho, según la tradición lugareña, robaba a los ricos para darle a los pobres. Fue perseguido por la policía y muerto en Paramillos, donde una cruz lo recuerda el 25 de Octubre de 1895. Lo mataron mientras dormía unos asesinos por encargo de la policía. Lo esencial de los bandoleros sociales es que son campesinos fuera de la ley, a los que el señorio y el estado consideran criminales, pero que permanecen dentro de la sociedades campesina y son considerados por su gente como héroes, paladines, vengadores, luchadores por la justicia, a veces incluso líderes de la liberación, ...” Son una forma de rebelión individual o minoritaria dentro de la sociedad campesina. Volver


El Futre: Este personaje tuvo su origen en Puente del Inca, Mendoza, y de ahí, con variantes, se extendió a otros puntos de esa provincia y a San Juan.

De Puente del Inca se conocen al menos dos versiones. Según la primera, contada con lujo de detalles por el ingeniero Fidel Roig, se trataría de un inglés muy bien vestido (de allí su nombre, pues se llama "futre" en la zona de Cuyo a toda persona que viste de forma elegante) que, tras haber perdido todo su dinero en la sala de juegos de un hotel cercano a Puente del Inca, salió vestido de frac en plena noche y se perdió entre los cerros nevados. Nunca se tuvieron noticias sobre la suerte corrida por este hombre, pero comenzaron a sucederse una serie de apariciones fantasmales en las que se lo veía caminar cabizbajo, como presa de una gran pena.

La segunda versión habla de un humilde trabajador ferroviario que fue asesinado y luego decapitado por el amante de su esposa en la estación de Puente del Inca. Algunos aseguran que vaga por la noche cargando su propia cabeza en una mano y un hacha en la otra, amenazando de muerte a quien se cruza con él, mientras que otros aseguran que se trata de un espectro inofensivo.

En ambas versiones hay ocasiones en que el Futre aparece a caballo.Volver

El Lobizón de Junin: La creencia de la transformación del hombre en animal es antiquísima. Herodoto registra historias recogidas en sus viajes, sobre un pueblo que en determinada época del año se transforma en lobos. Cuando Sebastián Gaboto toma contacto con aborígenes guaraníes en las cercanías de la actual Itatí, su cronista anota la conversión de hombres en tigre. La acción de los jesuitas en el mundo guaraní, dejó profundas huellas en la cultura desarrollada después de su partida. Estos misioneros, disfrazaron muchas creencias nativas con ropaje religioso para facilitar la transferencia de la nueva doctrina.

Entonces, determinados valores o reglas sociales eran transmitidas como tabúes, relatando historias fantásticas. Si nacían 7 hijos varones, seguidos, el último sería maldito, transformándose en lobo o perro los días viernes de luna llena a la medianoche. Si el séptimo hijo era mujer, esta sería bruja. En estas fabulaciones, que llegaron a nuestros días con pocas variantes, Dios castigaba a los transgresores de la regla, condenándolos a sufrir horrendos castigos.

Dicen nuestros paisanos, que el hombre lobizón, los días sábado tiene apariencia macilenta, que sufre fuertes dolores de estómago, que su olor es insoportable. Es que el viernes a la noche vagó por los basurales, se revolcó en las osamentas, comió carne podrida, engulló algún niño sin bautizar, y atacó a cuanto caminante encontró, largando fuego por los ojos y la boca. No debe atacarse al Lobisón, porque no muere, y luego la venganza es terrible. La única manera de eliminarlo es utilizar una bala bendecida, o hacerle una muesca en forma de cruz en la punta.

En los años 80 los diarios y el pueblo hablaba de un séptimo hijo varón en la localidad de Barriales del Departamento de Junín que mataba los animales de granja de la zona. Llegó incluso a realizarse una radionovela que se presentaba como "el lobizón de barriales" .

Las incontables historias acerca de este ser maldito, dicen por ejemplo que al momento de transformarse, el hombre siente fuertes dolores de estómago, comienza a revolcarse dando siete vueltas al derecho y siete vueltas al revés. Mientras va girando sobre su cuerpo reza de ida 7 credos al derecho y al volver 7 credos al revés. Luego sale a atacar, primero a sus enemigos y luego al que encuentra. La reacción de los pobladores ha sido tan violenta en el pasado, que llegó a lincharse a personas inocentes. Para frenar esa paranoia, en nuestro país se estableció el padrinazgo presidencial de todo séptimo hijo.Volver

 

Museos
Leyendas
Personajes
Turismo Religioso
Diccionario Cuyano
Recetas
Áreas Protegidas
Señales Viales
Diarios y Revistas